COPADES – Congreso Panamericano sobre Delitos de Seguros

COPADES – Congreso Panamericano sobre Delitos de Seguros

Por el Dr. Guillermo Bolado

El Congreso Panamericano sobre Delitos de Seguros, va más allá de ser un evento monotemático. Considera enteramente los temas de interés del sector asegurador y bancario, como un ecosistema natural y entrelazado, entre todos aquellos que ejercen las labores técnicas, periciales, comerciales y controladoras. El fraude a los Seguros, es inherente a su existencia. Los seguros por su parte están inmersos en todas las actividades del quehacer humano, razón por la cual el esfuerzo formativo académico y práctico debe ir en consonancia con esa visión.
Se abordaron temas novedosos e integrales, tales como:
Técnicas de Control de Riesgo Fraudes y Lavado de Activos en el Sector Asegurador, Responsabilidad Civil Contractual y Extracontractual por mala Praxis Médica, Clientes, Abogados, Médicos, Centros Médicos, Hospitales, Farándula y Compañías de Seguros, Visión Estratégica del Impacto de Delitos en Seguros, Como Puede el Intermediario de Seguros Generar Suscripciones de Manera Segura sin ser Víctima de Ser Considerado Cómplice, entre otros.

Con su contundente eslogan: “NINGUNO ES TAN LISTO COMO TODOS JUNTOS”, se desarrolló de manera virtual y desde la República Dominicana, del 13 al 19 de septiembre pasados, la sexta versión del Congreso Panamericano sobre Delitos de Seguros (COPADES).
El evento, dirigido impecablemente por CESI´INTERNACIONAL, contó con el apoyo de las máximas autoridades del país anfitrión, del CILA y de AIDA, entre otros, y la participación de representantes de 18 países y casi 150 congresistas.

El foco estuvo puesto en el combate eficiente al fraude en el seguro, de propios y extraños, tratando al sector asegurador y bancario como un ecosistema natural, con la misión de capacitar a quienes ejercen tareas en áreas directivas, técnicas, periciales, comerciales y de contralor en el sector, agudizando la mirada en las amenazas externas.
Mi exposición se centró en los deberes y responsabilidades de los nuevos directorios profesionales de las empresas de seguros, que hoy se imponen como paradigmas de estándares internacionales.
Las últimas crisis económicas en el mundo afectaron a las empresas de muchas formas, en especial en su credibilidad.
La solución de mayor control societario para evitar quiebras vino acompañada de la necesidad de profesionalizar los directorios de las empresas, involucrándolos de lleno en el negocio e interactuando con la alta gerencia y el staff. Directorios idóneos, con prestigio profesional, combinados con directores independientes, sin apego a los accionistas, resultan hoy un valor de solidez y confianza que distingue a las organizaciones más eficientes.
En marzo, en el VII Congreso Internacional Antifraude, Anticorrupción y Compliance, (CIAFAC), me ocupé en detalle de presentar ante la comunidad aseguradora el análisis pormenorizado de las funciones del Director Independiente en las empresas de seguros y examiné la incipiente experiencia argentina

Luego, siguiendo con la línea editorial, en este COPADES nos propusimos analizar en profundidad los nuevos directorios profesionales que se imponen hoy en el sector, bajo la recomendación de los organismos internacionales como el FMI, la OCDE, el IAIS y el Banco Mundial entre otros.
El directorio profesional requiere de la idoneidad técnica y moral de sus integrantes, que deberán destacarse por sus calificaciones profesionales, su experiencia e integridad. La trayectoria personal debe ser transparente y sin tachaduras.

Los directores deberán mantenerse actualizados, con políticas de capacitación programadas. Deben someterse a la evaluación de su desempeño, teniendo claro sus roles y responsabilidades.
La vida de los directorios profesionales se desarrolla en las reuniones periódicas de este órgano de administración, pero se nutren de los trabajos conscientes de los directores en los comités que se formen.
La tendencia internacional sugiere una renovación programada y continua de los directorios, que sus miembros no se eternicen en los cargos, para que no se generen conflictos de intereses. Es recomendable también la estabilidad de los directores, cumpliendo mandatos por períodos de alguna extensión, de modo de mantener la historia y la distinción de cada empresa. Es un “blend” fino e inteligente, que exige al accionista evaluar muy bien a quién designa.
Los nuevos directorios deben tener un conocimiento más profundo, responsabilidades más claras, e involucrarse más en la supervisión de la aseguradora, definiendo el apetito por el riesgo. Además, deben conocer mejor sus responsabilidades y hacer mayores esfuerzos para cumplirlas.

Han de involucrarse con la política de incentivos a la alta gerencia, así como estar atentos al sistema de control interno (auditoría, actuariado, cumplimiento, etc.).
En sus tareas esenciales estará la de proteger las inversiones y los capitales de la empresa, prestando especial atención a sus colaboradores y proveedores.
Se involucrarán en la atención a los clientes, en el manejo de los siniestros y reclamos de terceros.
Habrán de participar activamente en el combate al fraude y a la corrupción e interactuarán con el organismo de control para el cumplimiento de las normativas.
Un buen Directorio es un activo de consulta que la alta gerencia no debe desperdiciar, pues es el mismísimo reservorio de la empresa.
Los buenos directores dan prestigio a la empresa, y generan así un valor extra. Conocen muy bien el negocio y trascienden de la mera formalidad del control, motivando a la alta gerencia para alcanzar el máximo nivel en la gestión.

Los buenos directores transfieren sus experiencias, pues perciben con anticipación los peligros que pueden acechar a la empresa, advirtiendo a la alta gerencia y a los accionistas sobres esos riesgos y recomendando las acciones a seguir.
Está claro que las responsabilidades de los directores son personales (civiles y penales), incluso deben responder con su propio patrimonio si el yerro fuera grave e inexcusable.
En definitiva, de lo que se trata es dejar bien claro que el éxito o fracaso de la empresa aseguradora será responsabilidad exclusiva del Directorio.
Cuanto más profesional e independiente sea el directorio de la empresa de seguros, más se protegerá al propio sistema asegurador.
Ese fue el espíritu de COPADES: explorar las herramientas de mejora continua para nuestro sector.

Pero, por supuesto, cuando se produce un encuentro de este tipo, en el que la consigna es analizar problemas y buscar soluciones, pensar en alternativas para ser cada vez mejores en la actividad que nos congrega, la mirada se amplía. Siempre insisto en que el sistema asegurador es el mayor aliado del progreso de las personas, las familias, las empresas y los estados. La premisa es mantener la solvencia, los valores y las buenas prácticas de tal forma que pueda darse solución en tiempo y forma a los compromisos asumidos.
Los problemas de solvencia o de gestión de cualquier operador del mercado asegurador causa cuantioso daño reputacional al conjunto y es por ello que los gobiernos y la propia industria necesitan encontrar las soluciones más contundentes para tales fines.
En un escenario tan complejo como el que hoy nos toca enfrentar, apostar por ser cada vez más profesionales, responsables y rigurosos, es la mejor decisión y es algo que está a nuestro alcance.

Dr. Guillermo Bolado, Ex Vice Superintendente de Seguros de la Nación Argentina.

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