FUENTE: GREENPEACE
En Chubut, según datos oficiales preliminares, los incendios forestales ya arrasaron desde diciembre más de 21.000 hectáreas de bosques, pastizales, plantaciones, y viviendas – una superficie equivalente a la de la ciudad de Buenos Aires – incluso en Parques Nacionales.
El panorama es devastador: animales calcinados, árboles milenarios crujen y caen por las llamas, y cientos de familias tuvieron que dejar sus hogares.
La crisis climática no pide permiso. Las altas temperaturas, las sequías extremas, los vientos cada vez más fuertes y los pinos exóticos provocan incendios con mayor frecuencia y devastación.
Esto no es un fenómeno aislado, es el resultado de años de abandono, falta de prevención y decisiones que ignoran la crisis climática.
Mientras se debilitan las leyes ambientales y se reducen fondos para prevención y lucha contra la deforestación y los incendios, nuestros bosques pagan el precio.

Las lluvias recientes trajeron algo de alivio, pero no alcanzan. El riesgo sigue latente y los focos pueden reactivarse en cualquier momento.
Exigimos medidas urgentes: más prevención, más recursos para combatir el fuego, protección real de los bosques y sanciones para quienes los destruyen.
Si no actuamos ahora, este desastre ambiental continuará dejando atrás paisajes irrecuperables y comunidades enteras en riesgo.
Defender los bosques es defender la vida. El fuego no espera y nosotros tampoco.
FUENTE: GREENPEACE
