Por la Lic. Karina Rohr
La Semana Mundial de la Enfermería se celebra cada año del 6 al 12 o el 12 y el 18 de mayo, coincidiendo con el cumpleaños de Florence Nightingale, considerada la fundadora de la enfermería moderna. Esto de extender un día conmemorativo a una semana, incluso como hemos escuchado también, celebrar el mes de la Enfermería, tiene
que ver con la incesante necesidad de visibilizar esta profesión muy joven como tal, cuyo fin es quizás tan antiguo como la humanidad misma, el CUIDAR del otro.
Respondiendo a la pregunta de muchos: ¿Cuántos días festejan ustedes? Ya que el 12 de mayo, se conmemora a nivel Mundial el día de la Enfermería, mientras que el 21 de noviembre en Argentina, el día de la enfermera/o… A lo que respondo: “deberían ser muchos más días en los que se piense de que manera reconocer, agasajar y mejorar las condiciones profesionales de los enfermeros y las enfermeras, y hago un paralelismo con el rol de la mamá, que es mamá las 24 hs los 365 días del año, durante toda la vida.
Internamente, el colectivo profesional, las organizaciones de enfermería y sus diferentes referentes a lo largo del mundo, en estas fechas, intentamos realizar una reflexión, que nos permita crear estrategias y planificar de cara al futuro de una profesión, cada vez más capacitada, más fortalecida y más especializada en el cuidado humano. Esa planificación, no se puede dar de puertas adentro, esas estrategias no pueden ser de otra manera que no sea en comunidad, primero en nuestra comunidad de enfermería y luego abierta a la comunidad que habitamos. Es fundamental reconocer el camino hacia la excelencia en enfermería, y esto requiere un compromiso sostenido de múltiples actores.
Las instituciones educativas deben continuar actualizando sus currículos para alinearse con estándares internacionales, los organismos profesionales deben fortalecer su rol regulador y de representación, y las políticas públicas deben reconocer el valor estratégico de la enfermería en el sistema de salud. A eso nos referimos cuando hablamos de la necesidad de visibilizar nuestro rol, y lograr ese reconocimiento social del que carecemos.
En Argentina, la profesión de enfermería ha evolucionado significativamente, pero aún enfrenta muchos retos. Según la Organización Mundial de la Salud, la falta de profesionales de enfermería es un problema compartido a nivel mundial. Sin embargo, en Argentina, esta escasez se acentúa por la emigración de profesionales en busca de mejores oportunidades y condiciones laborales. Esta emigración, se da no solo al exterior, sino entre provincias Argentinas, donde la disparidad salarial, es muy grande; desde Jujuy a Tierra del Fuego un Profesional de Enfermería puede ganar desde $570.000 a $1.900.000 de bolsillo, bajo la misma ley de ejercicio, a igual formación, mismas tareas y mismas jornadas. Esta realidad que de mínima es una injusticia social, no se puede interpretar de otra manera que desconocimiento y falta de reconocimiento por el rol
esencial de la enfermería en el sistema de salud.
A pesar de estas dificultades, la enfermería argentinos han demostrado un compromiso inquebrantable con el cuidado de quien lo necesite, llevando a cabo su labor en contextos adversos, que no se reducen solo a la pandemia, aunque fue el más visible. Son muchos los escenarios en los que la enfermería sigue demostrando con acciones ser el pilar del Sistema de Salud tanto público como privado. Hace poco veíamos como durante una inundación en Bahía Blanca provincia de Bs. As., enfermeras priorizaban el cuidado de sus pacientes, poniendo en riesgo su seguridad física e incluso dejando de lado su realidad personal y preocupación familiar.
En comparación con otros países, Argentina sigue luchando por el reconocimiento adecuado de la enfermería. Y no nos referimos sólo al reconocimiento económico, en muchas naciones el enfermero es visto como un profesional autónomo, involucrado en la toma de decisiones y en la gestión del cuidado. En cambio, aquí, los efectos de años de desinversión en el sector salud han limitado esos avances.
En este contexto, el rol de instituciones naturales de Enfermerìa resulta fundamental. Bajo esta premisa, es que fundamos junto a otros colegas, en Rio Grande, Tierra del Fuego, en mayo del 2024, la “Fundación Virginia Henderson, para el Desarrollo y Reconocimiento de la Enfermería Argentina”, en principio la finalidad era institucionalizar los Premios Virginia Henderson, de los que soy creadora, convencida, que el verdadero reconocimiento llegara cuando nos podamos reconocer a nosotros mismos y a nuestros pares como esos seres únicos, con la capacidad de brindar cuidado humano y profesional a la vez, e inspirada en la célebre enfermera y teórica estadounidense que revolucionó el cuidado y la formación en la enfermería moderna.
Los Premios Virginia Henderson, cuya primera edición se realizara, en noviembre del 2019, se han establecido a lo largo de 4 ediciones, como el primer reconocimiento de Enfermería en Argentina, con la particularidad, que los premiados son nominados por sus pares, y elegidos por los premiados de la edición anterior.
Recientemente, al cumplirse un año de la Fundación y en el marco de la semana Mundial de la Enfermería, desde la Fundación V.H realizamos con entusiasmo las Primeras Olimpíadas de Enfermería del Fin del Mundo, un evento sin precedentes realizado en la Patagonia argentina, donde equipos de enfermeros y enfermeras representando
instituciones públicas y privadas de la Provincia de Tierra del Fuego, participaron en competencias deportivas, lúdicas y académicas. Con el fin de fomentar el trabajo en equipo, la actividad física, la recreación y el reconocimiento al esmero y la capacitación.
En síntesis, la profesión de enfermería en Argentina atraviesa tiempos de desafíos pero también de profundas oportunidades. La comunidad, el Estado y los propios enfermeros necesitamos seguir trabajando juntos para lograr el reconocimiento, la inversión y el respeto que la profesión se merece. Apostar por la formación, la investigación y el desarrollo profesional no es solo una consigna, sino el camino indispensable para garantizar a la salud pública y privada, cuidados de calidad.
Desde la Fundación Virginia Henderson para el Desarrollo y Reconocimiento de la Enfermería Argentina, asumimos el compromiso de trabajar en búsqueda de excelencia y reconocimiento profesional.
Por la Lic. Karina Rohr
