Devenir Internacional

Devenir Internacional

Por el Prof. Dr. Daniel Maddalena

El Derecho Internacional está compuesto por una serie sucesiva e ininterrumpida de acontecimientos que tienen lugar en todo el Planeta y que no escapan al análisis de esta disciplina.

Durante el verano 2018 las relaciones internacionales han sido muy ricas en novedades y en el despliegue de una intensa actividad diplomática.

Uno de los hechos de mayor impacto, fue la visita del Papa Francisco a Chile y a Perú, países en los cuales fue recibido por los presidentes Michelle Bachelet y Pedro Pablo Kuczynski respectivamente. Algunos importantes temas ocupaban la cabeza  de Su Santidad en Chile, como la aparente crisis del Catolicismo, el conflicto Mapuche y  las próximas elecciones presidenciales. A Perú por su parte, llevó un mensaje de “unidad y esperanza” y realizó una extensa actividad pastoral y en donde no faltó la nota anecdótica e inusual de casar a dos tripulantes en pleno vuelo.

En Sudamérica, ha despertado curiosidad la gira que efectuó el Secretario de Estado de EE.UU, Rex Tillerson  por Argentina, Chile, Colombia Perú y México, principalmente por parte de Venezuela que asegura que EE.UU quiere dominar el Continente y apoderarse de sus riquezas en petróleo y otros minerales.

En Europa, se encararon algunos acuerdos entre Estados; por ejemplo la Primer Ministro inglesa Teresa May fué a la República Popular China donde se reunió con el Presidente Xi Jinping a fin de mejorar las relaciones bilaterales a través del intercambio de intereses y cultura, dado que el Reino Unido se halla en proceso de Brexit. A su vez el Presidente de la República Francesa, Emmanuel Macron fue recibido en la República Tunecina, país en el cual duplicará su inversión.

Como bien sabe el lector, una vez que cesan los conflictos armados, algunas potencias ven la oportunidad perfecta para hacer inversiones, ya lo hemos visto por ejemplo al finalizar la segunda guerra mundial, hoy, podemos citar como ejemplo la intención de China de contribuir a la reconstrucción de Alepo, capital industrial de Siria, haciendo una monumental inversión. Allí el Derecho Humanitario brilla por su ausencia y la ONU a través de su Secretario General, Sr. Antonio Guterres está instando a las partes en el conflicto a un cese de hostilidades por treinta días.

Otro asunto resonante y en plena evolución, fue la decisión del Presidente Donald Trump de reconocer a Jerusalem como capital de Israel y de trasladar allí su embajada, comportamiento que ha propuesto a otros países y que ha recibido la oposición del Vaticano y de Turquía y que fue como echar nafta en Palestina.

En Corea, donde hasta hace poco la temperatura estaba cerca de su punto de ebullición, la realización de los Juegos Olímpicos de Invierno en Pyeongchang, Corea del Sur a los cuales asistió Mike Pence, parece haber descomprimido un tanto la situación entre las Coreas y con EE.UU. dado que Kim estaría dispuesto a negociar con Trump, a pesar de las severas sanciones económicas. Por supuesto que estos interregnos conviene sean tomados con recelo y evaluados a través de su desarrollo en atención a la parafernalia de sentencias recíprocas y al amplio despliegue militar.

En la Federación Rusa todo está preparado para las elecciones del mes de marzo, en las cuales el presidente Putin se presentará para su posible reelección.

Mientras por un lado en el Reino Unido se crea el Ministerio de la Soledad tuitivo de la situación de miles de ancianos y los Estados Unidos, Rusia, Francia China, Inglaterra, Pakistán, India, Israel y Corea del Norte compiten por la cantidad de ojivas nucleares, algunas decisiones esperanzadoras surgen, como la de Moscú y Tokio de firmar su definitivo tratado de paz pendiente desde la finalización de la guerra poniendo fin a la situación de las islas Kuriles, por el otro lado, miro a  nuestra Argentina que se debate y busca insertarse en forma definitiva en medio de un concierto mundial incierto y peligroso.

En este devenir internacional en el cual no abundo más brevitatis causae, ¿nuestra política interna se complementará adecuadamente con la externa? En el ajedrez de las relaciones políticas a este nivel, el Tiempo es considerado menos metafísico que real y determinante, y los comportamientos coherentes y serios son los que hacen concretar las promesas. ¿Podrá Argentina?

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