El Cambio Climático, ¿Un problema social, ambiental o económico?

El Cambio Climático, ¿Un problema social, ambiental o económico?

Por Roberto Fèvre

Los efectos del cambio climático constituyen hoy el gran desafío de la humanidad para este Siglo. Científicos y especialistas han manifestado que incluso está en juego la habitabilidad del planeta. Actualmente las manifestaciones más ostensibles que se presentan en nuestro país, impactan en múltiples esferas y campos de acción, y todas las previsiones indican que la problemática tiende a profundizarse en cuanto a cantidad de eventos y severidad.

Precipitaciones por encima de los registros históricos, lluvias muy intensas ocurridas en poco tiempo; inundaciones y sequías extremas; olas de calor; incendios forestales; crecimiento de enfermedades; y afectaciones a la producción agrícola, son algunos de los efectos que han llegado para quedarse y se agravarán en el futuro.

Esta situación implica considerables impactos sobre la vida de los habitantes, los bienes y el sistema socioeconómico en su conjunto; afectando con mayor dramatismo a los sectores más vulnerables de la sociedad, aquellos con menor nivel de desarrollo y peores condiciones sociales y económicas.

Frente a este panorama, las estrategias se agrupan en dos grandes vertientes imprescindibles y complementarias: las de mitigación (aquellas que minimizan a las emisiones de gases de efecto invernadero) y las de adaptación (las que evitan o minimizan las consecuencias no deseadas del cambio climático)

El Quinto Informe de Evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático advierte que, incluso si cesaran de inmediato las emisiones de gases de efecto invernadero (hasta el momento, sólo una expresión de deseos sin visos de concretarse) seguirían produciéndose daños de magnitud considerable y en muchos casos, irreversibles. Si bien la mitigación se presenta como meta imprescindible, resulta claramente insuficiente para frente al cambio climático, lo que transforma a la adaptación en una tarea urgente e ineludible.

En nuestro país, la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable, viene desarrollando la implementación de la Contribución Nacional en el marco del Acuerdo de París, orientada principalmente a reducir la emisión de gases de efecto invernadero en sectores como energía, transporte, bosques, etc. Es decir, se ha enfocado en planes de mitigación y por el contrario, es poco el avance en planes de adaptación.

Si bien como ya se ha mencionado el cambio climático afectará a todas las actividades y territorios, nuestras ciudades constituyen uno de los puntos más vulnerables por sus condiciones y características.
Los organismos multilaterales internacionales especializados en la materia, así como las voces autorizadas desde la ciencia y la academia, señalan el imperativo de instrumentar medidas de adaptación que posibiliten ciudades más preparadas y con los mayores niveles de resiliencia posibles. Es decir, más preparadas para enfrentar los efectos inevitables del cambio climático y salvaguardar las vidas y los bienes de sus habitantes.

Para avanzar en la respuesta requerida, es necesario formular planes, acciones y medidas concretas, algunas inmediatas y urgentes, otras a mediano y largo plazo, que involucren a los múltiples actores institucionales y sociales implicados. El sistema de salud, educativo, los sistemas de alertas, las infraestructuras y los servicios urbanos, la planificación y el uso ordenado del suelo y la gestión y control ambiental en general son algunos de los principales componentes que deben formar parte de las estrategias de adaptación.

A pesar de la urgencia que demanda el imperativo mencionado, la mayoría de los diferentes estamentos del estado vienen desarrollando políticas con escaso o nulo efecto respecto de alcanzar objetivos de adaptación. La diversidad de situaciones, la ausencia de estándares, la falta de difusión y visibilidad de la temática, y las limitaciones presupuestarias son algunas de las causas que provocan esta situación; lo que deviene en mayor vulnerabilidad social y ambiental en las respectivas localidades.

También los gobiernos municipales deberán ser un actor clave en la construcción de los planes de adaptación. Para esto se requiere de nuevas herramientas e instrumentos de gestión transversales a todas las áreas, así como al quehacer mismo de los organismos; superando la fragmentación de las temáticas sectorizadas por rubro, (obras públicas, salud, educación, etc.), e integrando nuevas normativas, modelos de gestión innovadores y estrategias de seguimiento y control efectivas.

El desafío requiere de la participación activa del sector privado, entre otros, las empresas aseguradoras de riesgo deberán profundizar sus análisis, para ofrecer respuestas frente a las consecuencias del cambio climático.

La visión integral y sistémica de la problemática en el marco de la Convención CEMA El Futuro ambiental de la Argentina, una mirada al 2030 será desarrollada por la Cámara Empresaria de Medio Ambiente en el 2019. Durante el evento, expertos de diferentes ámbitos abordarán los temas Producción AgropecuariaIndustria ManufactureraMineríaEnergías Renovables;  No convencionales; y, Construcción sustentable. La actividad estará organizada en seis paneles en los que se propone un valioso intercambio de información y experiencias, que incluirán actores del sector público, empresas, especialistas e investigadores. En este contexto, la problemática de Cambio Climático constituye un tema transversal a todas las áreas involucradas.

En la Convención renovaremos nuestro aporte realizado en el 2015 mediante el documento “Pautas ambientales para la Argentina que se viene”, ampliando nuestra convocatoria a los diversos actores mencionados, para reflexionar acerca de nuestro futuro posible en torno a los ejes de las energías renovables, la eficiencia energética y la economía circular.


Acerca de CEMA

CEMA, desde hace 24 años, persigue fervientemente el objetivo de concientizar sobre la importancia del cuidado, preservación y conservación del medio ambiente, promoviendo las buenas prácticas ambientales y el uso inteligente y eficiente de los recursos, de la innovación y tecnología en pos del ambiente y la comunidad.

Roberto Fèvre
Miembro Comision Directiva CEMA
Marcela García Canosa
Gerente CEMA

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