La perspectiva ambiental entra a las políticas de estado con la Ley Yolanda

La perspectiva ambiental entra a las políticas de estado con la Ley Yolanda

Por la Ing. Ambiental Lucía M. Otero

“Ocuparse del medio ambiente tendrá que esperar a que se resuelvan los problemas de pobreza, infraestructura, economía, etc, etc.” Frases de este tipo son comunes, y lo que expresan no sólo es falso, sino que es contraproducente. Incorporar la mirada ambiental transversalmente a la política de estado genera soluciones sustentables y resilientes para los otros problemas.

Por ejemplo, para la infraestructura, cuando se diseña el sistema de provisión de agua en un municipio, es importante tener en cuenta que habrá sequías más frecuentes. En salud, es clave tener en cuenta que vendrán veranos más largos y calurosos que extiendan por ejemplo el alcance y la temporada de dengue, y que para prevenir enfermedades zoonóticas hay que proteger la biodiversidad. Al evaluar cómo alimentar a la gente se puede optar por subsidiar monocultivos que usan agroquímicos o apoyar pequeños productores agroecológicos que generan ecosistemas productivos.  Como política energética, ¿Vamos a aumentar el tamaño de una red eléctrica concentrada dependiente de combustibles fósiles o incentivar microrredes y pequeños productores de energía renovable que aporten flexibilidad?. ¿Vamos a desarrollarnos importando tecnología que ya se está volviendo obsoleta o vamos a desarrollar tecnología para ser exportadores de desarrollo sostenible? Los problemas de estado siempre son multidisciplinarios.

A fines del complicado año 2020 se sancionó una ley nacional que busca capacitar en materia ambiental a quienes desempeñan una función pública para que incorporen esta perspectiva a su trabajo. Siendo el 26 de enero el día mundial de la educación ambiental, es la ocasión perfecta para hablar de la Ley Yolanda. 

Imagen ilustrativa de Yolanda Ortiz

La Ley Nacional 27.592 tiene por objetivo “garantizar la formación integral en ambiente, con perspectiva de desarrollo sostenible y con especial énfasis en cambio climático para las personas que se desempeñen en la función pública”. Para esto define que debe impartirse una capacitación obligatoria que incluya mínimamente cambio climático, la protección de la biodiversidad y los ecosistemas, la eficiencia energética y las energías renovables, la economía circular y el desarrollo sostenible. Lo básico.

La Ley rige para los empleados del estado nacional, y las provincias pueden adherirse o legislar las suyas propias teniendo en cuenta este precedente. Por lo pronto la Ciudad de Buenos Aires ya tiene un proyecto de ley propio aprobado (casi igual a la nacional) y la Provincia de Buenos Aires tiene 3 proyectos de adhesión.

La Ley Nacional 27.592 no se llama “Ley de Educación Ambiental obligatoria para los funcionarios públicos”, se llama “Ley Yolanda”. ¿Cuál Yolanda? Yolanda Ortiz, como la lógica indicaría, una funcionaria pública argentina dedicada al medio ambiente. Un nombramiento coherente y un homenaje merecido para una mujer excepcional. Yolanda fue la primera secretaria de Recursos Naturales y Ambiente Humano de la Argentina y de América Latina, nombrada por Juan Domingo Perón.

Yolanda fue doctora en química además de política y se auto-definía como una “optimista patológica”. Incorporó la perspectiva ambiental en la industria y abordó la complejidad de la temática de manera integral. En una conferencia pronunció una frase que resume el espíritu de la transformación que debemos alcanzar: “el trabajo de la revolución mental implica la modificación del individualismo atomizante; transformar un ego-ciudadano hacia un eco-ciudadano y eso no es tarea fácil, la temática ambiental no es un problema más, es el problema”.

La sociedad civil hace tiempo que reclama responsabilidad y respuesta del estado frente a la emergencia climática, entre otras problemáticas ambientales. Desde Alianza por el Clima y especialmente EcoHouse, se brindó un fuertísimo apoyo a esta normativa que logró además saltar la grieta política gobernante y aprobarse con consenso. 

A la “Ley Yolanda” le falta un poco, debe reglamentarse, pero el acuerdo entre partidos y el involucramiento de organizaciones civiles comprometidas lo asegurarán. El Consejo Federal de Medio Ambiente (COFEMA) será la autoridad de aplicación, organismo en el que Yolanda Ortiz fue asesora ad honorem.

Finalmente, recordemos que la crisis climática requiere acción urgente y decisiva. Los hábitos personales y los pequeños emprendimientos son importantes, pero no son capaces de generar los cambios que se necesitan en el tiempo que nos marca la ciencia, por lo que es fundamental que haya normativa e incentivos que los dinamicen. La sustentabilidad tiene que ser política de estado. 

Entender e incorporar el sistema natural en crisis sobre el que se desarrollan y dependen la sociedad y la economía no es un lujo, es una necesidad, y la Ley Yolanda nos acerca a un estado alineado con esta necesidad.

Le agradezco especialmente su tiempo y sus palabras a Valeria Benvenuto, ambientalista de ley literalmente, redactora de la “Ley Yolanda”.

Fuentes:
Link de la Ley Yolanda: https://www.boletinoficial.gob.ar/detalleAviso/primera/238505/20201215Link de resumen de la Ley Yolanda: https://www.argentina.gob.ar/ambiente/accion/ley-yolanda

Ing. Ambiental Lucía M. Otero
Consultora. Divulgadora en @verdi.jc